LOS ÁNGELES.- Victor Willis, quien cofundó Village People, coescribió los éxitos clásicos del grupo de disco “Y.M.C.A.”, “Macho Man” e “In the Navy”, y deleitó a las multitudes vestido como el policía del grupo, con casco y bigote, falleció por enfermedad. Tenía 74 años.

Estamos profundamente tristes de anunciar la muerte de Victor Willis, cantante principal de Village People”, publicó el grupo en su página oficial de Facebook. La causa fue identificada como “una enfermedad breve pero agresiva”.

Willis era un músico y actor que, entre otras cosas, había aparecido en Broadway en “The Wiz” cuando decidió aprovechar la fiebre de la música disco en 1977 al unirse a un grupo integrado por hombres fornidos, de aspecto muy macho, vestidos como un motociclista, un obrero de la construcción, un policía, un vaquero y un jefe indígena.

Junto con el productor Jacques Morali y Henri Belolo, socio comercial de Morali, Willis fundó Village People, un grupo de seis integrantes. La idea se les ocurrió mientras salían de fiesta en un club nocturno gay que abría después del horario habitual en el West Village de Manhattan. El álbum debut homónimo del grupo se lanzó en 1977.

El grupo lanzó dos álbumes en 1978, “Macho Man” y “Cruisin’”, que incluía el éxito internacional “Y.M.C.A.”, una canción que alcanzó el puesto número 2 en la lista de Billboard. Un año después, Village People lanzó el álbum “Go West”, que incluía “In the Navy”, una canción que llegó al puesto número 3 en la lista. “Macho Man” alcanzó el puesto número 25 en 1978.

El Congreso describió “Y.M.C.A.” en 2020, con su contagioso estribillo de “It’s fun to stay at the Y.M.C.A.” y un baile que acompaña deletreando las letras, como “un fenómeno estadounidense” y añadió la canción al Registro Nacional de Grabaciones. En 2021, fue incorporada al Salón de la Fama de los Grammy. Willis también protagonizó la película de 1980 “Can’t Stop the Music” (“No se puede parar la música”), una comedia ampliamente ridiculizada protagonizada por Village People y Steve Guttenberg y dirigida por Nancy Walker. El crítico Rex Reed la calificó como “una de las películas más tontas jamás hechas”.